Jueves, 9 de Agosto

Por fin pudimos dormir hasta las nueve, récord de este viaje. A las diez teníamos que dejar el apartamento, así que después de desayunar nos acercamos hasta la cercana playa de Cannonvale a planificar las próximas jornadas. Un viaje de una hora nos acercó hasta la playa Horseshoe Bend en Bowen. Decidimos parar porque era lo único habitable que aparecía en el mapa, no porque viniera en ninguna guía, y la verdad es que nos gustó mucho. Allí mismo subimos andando hasta el mirador Rotary que ofrecía unas bonitas vistas de la costa. Como había una especie de chiringuito en la playa nos quedamos allí a comer. Tardaron una eternidad en servirnos, pero hoy no teníamos prisa.
Otro viaje de una hora atravesando campos de caña nos llevó hasta el pueblo de Ayr, donde paramos para comprar la cena. En veinte minutos llegamos a Alva Beach, donde está el centro de buceo que tiene un albergue donde pasar la noche. No está mal, y lo mejor es que aparte de los encargados estamos completamente solos. Tras un paseo por las marismas para contemplar la puesta de sol volvimos para cenar y a la cama.
 Nuestro coche de alquiler en Cannonvale Beach
 Yoga frente a Pigeon Island
 Un pobre canguro atropellado de los miles que hay por los arcenes de Australia
 Contemplando la bahía de Queens
 Marea baja en la costa
 A pesar del invierno algunas flores se atreven a salir
 Frente a Gloucester Island
 Vistas de Horseshoe Bend desde Rotary Lookout
 Un pajarito escondido en su nido
 Vagones de caña de azúcar cruzando la carretera
 La embarcación para el buceo de mañana
 Puesta de sol en Alva Beach
Albergue de Yongala Dive

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