De vuelta a la carretera vimos un mercado a la salida del pueblo y nos paramos para verlo. Seguía diluviando pero a la gente le daba igual, se paseaban por la calle como si nada, algunos con paraguas pero la mayoría sin nada. Éramos los únicos que llevábamos chubasqueros. No había muchos occidentales aparte de nosotros, que les parecíamos tan exóticos como a nosotros nos parecían todos los productos expuestos en los diferentes puestos. Era un mercado enorme y colorido, nos gustó mucho.
Ahora sí, pusimos rumbo a Pacific Harbour, donde estaremos tres días alojados en un buen resort. Por el camino paramos en un supermercado para hacer unas compras y finalmente llegamos a nuestro destino. Seguía lloviendo. Después de comer nos fuimos a dar una vuelta hasta el pueblo, muy pintoresco, parece más bien un centro comercial con necesidad urgente de reparación. Ya de noche regresamos al hotel bajo la lluvia, donde pudimos reservar una actividad de snorkel para el lunes. Por la noche siguió diluviando.
En la línea de salida con la élite atlética local
Danzas tribales amenizando la espera
En el mercado de Suva
Raíces del kava, con las que se prepara la bebida ritual del mismo nombre
Puesto de fruta en el mercado
El hombre de la izquierda se ríe de ella
Puestos bajo la lluvia
Deliciosa comida con una pinta insuperable
Los puestos los atienden todos los miembros de la familia
Autobús con las ventanas cerradas último modelo
Por la Queens Road rumbo a Pacific Harbour
Conducción fina y silenciosa. Darle al play
Una vaca pastando en la selva
Aldea fijiana por la carretera
De paseo hasta el pueblo
Cabaña-museo en Pacific Harbour
Un gato blanco se acercó a beber al estanque
Por las calles de Pacific Harbour. Muy concurridas
Aquí son muy aficionados a los crackers para desayunar . Botes de 5 kilos


Enhorabuena! Cuarto puesto, guau!!!! 👏
ResponderEliminarEnhorabuena de nuevo Manu!!! Que asquito de comidaaaaa, que son?? parecen babosas agggggggg
ResponderEliminarLa comida muy rica sí sí...jejjeje
ResponderEliminarMenos mal que OS esperan unos buenos cachopos.
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