Sabado, 21 de Julio

Día de la carrera, nuevo madrugón. La salida de la media maratón era a las 6:30, y allí nos fuimos, prácticamente de noche. A la altura del primer kilómetro empezó a llover, y poco a poco la lluvia fue aumentando en intensidad hasta que cayó un auténtico diluvio. Ibas corriendo y duchándote al mismo tiempo. Al final, cuarto en la general y completamente empapado. Regresamos al hotel a darnos una buena ducha, esta vez con agua caliente, y nos fuimos a desayunar a otro hotel cercano donde habíamos visto el día anterior unas tartas con una pinta estupenda.
De vuelta a la carretera vimos un mercado a la salida del pueblo y nos paramos para verlo. Seguía diluviando pero a la gente le daba igual, se paseaban por la calle como si nada, algunos con paraguas pero la mayoría sin nada. Éramos los únicos que llevábamos chubasqueros. No había muchos occidentales aparte de nosotros, que les parecíamos tan exóticos como a nosotros nos parecían todos los productos expuestos en los diferentes puestos. Era un mercado enorme y colorido, nos gustó mucho.
Ahora sí, pusimos rumbo a Pacific Harbour, donde estaremos tres días alojados en un buen resort. Por el camino paramos en un supermercado para hacer unas compras y finalmente llegamos a nuestro destino. Seguía lloviendo. Después de comer nos fuimos a dar una vuelta hasta el pueblo, muy pintoresco, parece más bien un centro comercial con necesidad urgente de reparación. Ya de noche regresamos al hotel bajo la lluvia, donde pudimos reservar una actividad de snorkel para el lunes. Por la noche siguió diluviando.
 En la línea de salida con la élite atlética local
 Danzas tribales amenizando la espera
El avituallamiento de la llegada es un coco
En el mercado de Suva
 Raíces del kava, con las que se prepara la bebida ritual del mismo nombre
 Puesto de fruta en el mercado
El hombre de la izquierda se ríe de ella 
Puestos bajo la lluvia
 Deliciosa comida con una pinta insuperable
 Los puestos los atienden todos los miembros de la familia
Autobús con las ventanas cerradas último modelo
Por la Queens Road rumbo a Pacific Harbour

Conducción fina y silenciosa. Darle al play
 Una vaca pastando en la selva
 Aldea fijiana por la carretera
 De paseo hasta el pueblo
 Cabaña-museo en Pacific Harbour
 Un gato blanco se acercó a beber al estanque
Por las calles de Pacific Harbour. Muy concurridas
Aquí son muy aficionados a los crackers para desayunar . Botes de 5 kilos

4 comentarios :

  1. Enhorabuena! Cuarto puesto, guau!!!! 👏

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  2. Enhorabuena de nuevo Manu!!! Que asquito de comidaaaaa, que son?? parecen babosas agggggggg

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  3. La comida muy rica sí sí...jejjeje

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  4. Menos mal que OS esperan unos buenos cachopos.

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