Luego decidimos acercarnos al pueblo del mismo nombre que el río, pero no había nada interesante que ver, por lo que después de dar una vuelta con el coche regresamos al hotel.
Pasamos el resto de la tarde en la piscina, aprovechando que había salido el sol, y ya al atardecer nos acercamos a la playa, donde empezaba a refrescar y soplaba bastante el viento.
La playa por la mañana estaba un poco desapacible
Un arroyo desbordado
De camino al río Navua
El río Navua
En el cauce pedregoso del río
Primera vez que tuvimos que usar la tracción 4x4
Una granja por el camino
Familia de pescadores en el muelle
Vistas de la montaña desde el río
Navua, el pueblo de la desembocadura del río
Vistas desde nuestra habitación
Atardecer en la piscina





Menos mal q tenéis un buen coche
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