Lunes, 23 de Julio

Hoy teníamos programada excursión de snorkel a las 8.30. Así que tocó levantarse un poco antes para desayunar todo lo que pudimos y cuando llegó la hora nos subimos al barco con otras quince personas aproximadamente. En quince minutos yendo a paso de tortuga llegamos hasta el arrecife. Ya teníamos ganas. Pasamos más de una hora en el agua, contemplando corales en todas sus formas y pequeños peces tropicales. No había muy buena visibilidad, pero estuvo bastante bien. Casi al salir nos encontramos con una preciosa culebra con anillos blancos y negros a la que perseguimos para sacar algunas fotos. Luego nos enteramos que se trataba de una Laticauda colubrina tremendamente venenosa, si bien no suele atacar a los buceadores. Glup.
Cuando llegamos a tierra nos dimos cuenta que Isabel se había dejado el tubo de snorkel en el barco, así que se lo dijimos a la chica de la piscina, que a su vez contactó con la responsable de la empresa de la actividad que contactó con los del barco que ya se habían ido para casa. Total, que revolucionamos a medio hotel por el dichoso tubo, y luego, revisando las fotos, nos dimos cuenta que lo había perdido en el agua antes de subir al barco. Ups.
La tarde la pasamos otra vez entre la piscina y la playa, porque aquí no hay otra cosa que hacer. Cuando empezó a refrescar subimos a la habitación para preparar las jornadas venideras.
Entrada del río en el mar
El resort desde el barco
Familias de australianos y neozelandeses
Rumbo al arrecife
Corales y peces azules
Investigando entre las cuevas
Una formación muy extraña

Snorkel en Pacific Harbour. Darle al play
El pez payaso en su anémona
La mortal culebra venenosa
La playa sólo para nosotros 
Hoy sí me baño
Y ahora a la piscina
Fin del día

3 comentarios :

  1. La culebra lo mas según Aitor, el resort lo más según sus padres de vuestra día de hoy jejeje

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  2. Madre mía que acojone de bichos. No se os ocurra tocar ni un perro

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  3. Nunca pensamos que fuera tan venenosa la culebrilla enana esa, aunque sospechamos de ella.

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